Así de fácil: treinta minutos, hablamos claro y sales con un plan.
Me cuentas qué no va: velocidad, diseño, pocas visitas. No hace falta preparar nada.
Te digo qué pasa y por qué, en lenguaje humano y sin tecnicismos.
Sales con dos o tres pasos claros que puedes aplicar desde mañana.
Números y fechas realistas desde el primer minuto. Sin sorpresas al final.
Si no encajamos, te llevas el consejo y el café. Así de simple.